Situado entre los campos de trigo y bajo la Serra de Llevant, es un lugar perfecto para disfrutar de unas vacaciones donde relajarse, ralentizar el ritmo y desconectar.
Andando, se encuentra a tan solo 5 minutos del mar, en un pequeño y antiguo pueblo pesquero.
Las habitaciones están llenas de luz natural, todas con su propia terraza privada orientadas al sur, dando al jardín y a la piscina del hotel. Las habitaciones de nuestros apartamentos destacan por su luminosidad y sus amplias vistas al mar.
Desde nuestra recepción le ayudaremos con todos los aspectos del viaje, con el asesoramiento de los lugares que no se puede perder y debería visitar.
Es un buen punto de partida para los amantes del mar y las playas, para los que buscan la práctica de deportes en la naturaleza o los que buscan aventura gracias a las posibilidades que ofrece el diverso paisaje de Mallorca.
Desde un antiguo oratorio hasta un parque natural, o un puerto de pescadores; en pocos minutos uno podrá descubrir aspectos de la Mallorca más auténtica.